21 de agosto de 2026

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Laura Buscarino expone «Talles Únicos»en el Concejo Deliberante

La artista local Laura Buscarino se refirió a los alcances de su obra «Talles Únicos», expuesta en el hall de ingreso al Concejo Deliberante y que retrata, a través de esculturas de yeso intervenidas, cuestiones vinculadas al cuerpo, la autopercepción, la imagen y los estereotipos.

Nacida en Bahía Blanca pero radicada desde sus primeros años en la provincia del Chubut, la creadora trazó un recorrido sobre sus primeros pasos en el mundo del arte y la importancia del metamensaje que cada obra alberga dentro de sí misma, como así también del impacto en el público y la respuesta de quienes se identifican con su intención de exponer las problemáticas relacionadas con la estética de una época.

El arte y un despertar temprano del amor por la pintura
«Debo haber venido con los pinceles incluidos, porque siempre me llamó mucho la atención la pintura. Primero hice el Profesorado de Primaria, luego el de Arte y después talleres», relató Buscarino, destacando que «si bien no conocí a esa rama de mi familia, tengo entendido que por parte de mi madre hay fotógrafos, músicos, pintores y escritores, por lo que seguramente haya algún estímulo escondido».

Sobre su infancia y su vínculo temprano con el arte, contó que «mi madre veía que me interesaba la pintura y me compraba materiales artísticos; y, con lo que tenía, hacía. Por ejemplo, a los diez años, cuando no tenía idea lo que era un óleo o para qué servía, mi mamá me consiguió uno, además de libros de arte y otras cosas».

Una relación íntima entre la obra y sus protagonistas
En relación a «Talles Únicos», expuesta anteriormente en el Centro Cultural Provincial (CCP) y actualmente en el Concejo Deliberante de Trelew, Buscarino explicó que la obra «tiene alrededor de tres años, pero en realidad muchos más, porque en el profesorado aprendí la técnica de moldeado, y siempre quise hacer una muestra de estas características».

«Sin embargo», continuó, «no encontraba modelos porque la obra está hecha sobre el cuerpo, en este caso, de mujeres amigas, y es difícil encontrar a quien esté dispuesta a entregarse de esa manera; permaneciendo desnuda frente a otra persona mientras se trabaja sobre su cuerpo y se colocan yeso y vaselina; pero toda esa intimidad entre mujeres que nos pareció, a todas, muy interesante».

En cuanto a la búsqueda de modelos, la artista local mencionó que «en un grupo de poetas en el que escribo, realicé la propuesta y algunas dijeron que sí -tímidamente- pero después se entusiasmaron, incluso también lo hicieron sus hijas». Y aclaró que la muestra exhibida en el hall central de la Casa de las Leyes «no está completa, ya que son varias esculturas más y collages».

Metamensaje y la reflexión sobre los conflictos estéticos
«Incluso, la obra completa incluye espejos donde uno puede reflejarse y reflexionar sobre su propio cuerpo; marcadores para dibujar sobre esos espejos cómo nos autopercibimos, y maniquíes de costura, que tienen una figura predeterminada como si acaso todos tuviéramos que ser así», agregó.

Reflexionando sobre este último punto, Buscarino planteó que «la respuesta del público tiene que ver no solamente con la cuestión estética, que a lo largo del tiempo fue cambiando; por ejemplo, durante el Renacimiento, la mujer tenía que ser ‘redondita y rellenita’, pero ese parámetro fue cambiando».

En el mismo sentido, reconoció que el resultado «fue muy fuerte para el grupo de mujeres con el que hice la muestra, sin mencionar que la gente que ingresaba a verla tomaba contacto con un tema conflictivo porque, nos guste o no, la mayoría de las mujeres tenemos algún conflicto con alguna parte nuestro cuerpo que no nos gusta».

«No sé si hay gente que esté absolutamente contenta con toda su figura, sobre todo las mujeres, que estamos presionadas socialmente para ser de una u otra manera. Incluso, si uno va a una tienda puede pasar frecuentemente que le digan ‘no hay de tu talle’, algo que le sucede a muchas personas», consideró.

«Cuando uno hace una muestra, no pasa solamente por lo que uno quiera decir. En mi caso, no suelo dar explicaciones, me detengo a escuchar la devolución de la gente que la mira, a pesar de que la obra tenga un mensaje, porque lo más importante es cómo lo reciben y cómo lo reflejan los demás. Ahí está la verdadera cuestión de la obra», concluyó Buscarino.